Nueva Propuesta de Proyecto por el Clima
Contra el hambre y por el Agua como bien fundamental
Por
Alejandro R. Pardo
25/11/2022
1. Es evidente que la cuestión del
clima no se va a resolver por el camino de juntar fondos para que los
reparta alguien…, entre no se sabe quién… Cualquier cosa que salga de ahí
provocará más humo en la atmósfera, menos agua en el suelo, un aumento de los
precios y más ceros en las cuentas de quienes ya tiene suficientes. 2.
Como atornillarse a un cuadro o quemarse a lo bonzo en la puerta de alguna
embajada tampoco aporta demasiado al problema en cuestión, va a haber que
empezar a pensar en solucionar las cosas directamente por nosotros mismos sin
la ayuda de nadie o, por lo menos, sin la ayuda de quienes ya han demostrado
sobradamente que no quieren ayudar.
3. Lo primero es redefinir el
problema, dejar el asunto del cambio climático para cumbres inútiles y
centrarnos en los síntomas que nos están llevando a esa catástrofe final, pues
solo reconociendo y luchando contra cada síntoma podremos ir avanzando en la
lucha contra este auto exterminio que proponen las sociedades derivadas del
petróleo.
4. El principal problema a resolver, de urgencia inmediata, es la condena de hambre que
sufren 800 millones de personas, pero si tenemos en cuenta que se considera pobreza extrema la de aquel que vive con menos de 1,5 dólares al día, bien
podemos duplicar la cifra de hambrientos que aún nos quedaremos cortos, con lo
cual, el problema, ya de por sí difícil, se nos presenta casi como imposible, 5.
sobre todo cuando sabemos que la solución no está en un reparto de fondos sino
en que puedan proveerse ellos mismos del alimento que les falta, lo que significa
que por sus tierras debe correr el agua y que esta debe ser potable y gratuita.
6. Por la misma razón por la que se prohíbe el comercio con
la sangre, no debe permitirse el comercio con el agua, pues tan
fundamental elemento es uno como lo es el otro y tan necesaria es para la vida
una como la otra. El malgasto debe estar penalizado y su ausencia debe levantar
el mismo nivel de alarma y de respuesta que un tiroteo en el centro de París. 7.
Libre de toda especulación debe ser distribuida por todo el planeta como
derecho fundamental de cada ser ya sea este vegetal, animal o mineral que no
puede verse privado de ella, al igual que nadie puede verse privado de la
sangre que corre por sus venas.
8. Hemos descubierto los tres pilares fundamentales que sostienen nuestra argumentación: La sangre, el agua
y la dignidad del ser. 9. Y aunque hay más, como la salud o la
educación, somos conscientes de que necesitaremos de la intervención divina
para que se cumplan solo las fundamentales, lo que no impide que nos apoyemos
en ellas para ejercer presión sobre las primeras.
10. Hay una razón sencilla que nos permite ser optimistas
ante la aparente desproporción del problema de hambre al
que nos enfrentamos. Esta razón no es otra que el popular dicho que dice: «donde comen dos, comen tres». Con lo
cual, para aliviar el hambre de 800 millones de personas solo hacen falta 1.600
millones de personas que coman todos los días y como en el mundo hay 8.000
millones de bocas, aún nos queda margen por si las cifras no son las que nos
cuentan o por si la fórmula no es tan exacta como parece. Evidentemente este
pensamiento solo sirve para elevar la moral y enfocar una dirección de
actuación que no tenga en cuenta a aquellos que pudiendo ya han dejado claro
que no lo van a hacer.
11. Cómo y con la ayuda de quién, este es el dilema, pero aunque el drama es espeluznante
la solución no es tan difícil. El primer punto es que la ayuda que reciban los
hambrientos no pase por intermediarios, olvidémonos ya del cualquier conjunto
siglas o entidades bancarias, ya sabemos para lo que sirven, la ayuda ha de
recibirla el hambriento en la mano, tiene que haber contacto personal. 12.
No hay que olvidar tampoco que vamos a recibir nosotros más de lo que vamos a
aportar, es por eso que hay que estar allí, con él, en su casa, en su porción
de suelo o en su eterno peregrinaje, para que cuando nos dé las gracias se
cierre el círculo.
13. La ayuda que necesitamos ha de venir de aquellos predican la compasión y el amor al prójimo
como un valor espiritual por encima de todas las cosas. Líderes y
representantes de las religiones mayoritarias han de unir esfuerzos en la lucha
contra el hambre. Han de hablar alto y claro con una sola voz. 14.
Budistas, cristianos, judíos, musulmanes e hinduistas deben instar a sus
seguidores a dar el paso, apartar sus diferencias y centrarse en el propósito
común. 15.
Han de reconocer y elevar a su misma altura a todas las religiones minoritarias,
incluso reavivar las extinguidas y han de recuperar las tradiciones populares
de los pueblos más perdidos y más atrasados pues todas ellas están impregnadas
del espíritu que ha de despertar. 16. Infinidad de ateos conscientes o
simplemente despreocupados por la religión sufren diariamente la ausencia de este
espíritu en las sociedades modernas. La vida que propone el norte global, ese
correr frenético hacia ninguna parte que llama progreso, lo mata y hace que
busquemos desesperadamente en los escaparates y en las revistas eso que no sabemos
muy bien lo que es y que nos enferma no poder encontrar. 17.
Sea lo que sea lo que ocurra en el futuro ha de partir desde este inconsciente
ancestral que compartimos como especie, fuente del pensamiento,
que al atravesar la carne toma su particular forma en la expresión única de cada
ser. 18.
Esta es la puerta que hay que abrir y este es el umbral que hay que cruzar. Un
punto de vista en el que ya no hay intereses particulares que valgan, ahora se
trata de poner fin a nuestra alucinación energética y de defender la continuación
de la vida y la integridad de la tierra que la sostiene.
19. La supervivencia requiere de un ritual que ha de
hacerse de la siguiente manera: Dos veces
al año, coincidiendo con los equinocios, dedicaremos una semana a la
consciencia en el momento presente que prepare el cuerpo para la estación que
comienza y despida la que termina. Un momento de realidad, de replanteamiento
de fines y propósitos ajeno a las dinámicas habituales. Un paréntesis necesario,
por no decir obligatorio, para deshacer automatismos y devolvernos la
consciencia del ser espiritual.
20. Del mismo modo que la ONU celebra sus circos sobre el clima, comenzaremos
una serie de conferencias anuales siguiendo un circuito que recorra los países
que más necesidad tengan de alimento y de agua. 21. El centro de atención para el foco mediático internacional
estará en las conferencias y debates que se desarrollen durante esa semana
entre líderes religiosos, científicos del clima, grupos ecologistas y representantes del mundo político y empresarial. 22. El público asistente estará formado por
todos aquellos que quieran asistir a los debates, el único requisito será
apuntarse previamente en una lista, sin costo alguno y con plazas VIP
reservadas (con derecho de intervención) para el grupo representante de los más
necesitados del país donde tenga lugar el evento. 23. Como escaparate secundario se celebrarán charlas, ponencias
y exposiciones sobre medicinas tradicionales, en todas sus variedades y en
todas sus disciplinas. Apoyados por el auge y la universalización del Ayurveda
y de la Medicina Tradicional China se sacarán a la luz los remedios de la
Medicina Tradicional Africana de la mano misma de sus practicantes invitados. 24.
De todas estas charlas ha de surgir
un texto que se convierta en el manual práctico de atención primaria y de
urgencias para aquellos que no disponen de nada más que de lo que la tierra les
pueda ofrecer si es que por ella corriese el agua, que supla las carencias de
una red sanitaria ausente o presente en círculos muy limitados. 25.
En el caso de los continentes o poblaciones que poseen un sistema sanitario
bien definido, este texto servirá para que se pueda tomar distancia del mismo y
evitar en lo posible el abuso en el consumo de drogas que proponen y poder acudir
a él exclusivamente en los casos graves o de urgencia, donde sí se muestra
eficaz, aunque vaya acompañado siempre de una factura inasequible y vergonzosa
propia de las sociedades donde el ser humano se ha convertido en cliente. 26.
Como telón de fondo de estos
dos escaparates, en una especie de feria abierta dedicada al cuerpo y al espíritu,
las diferentes religiones participantes mostrarán sus cultos, sus doctrinas y
sus prácticas al lado de profesionales de la medicina convencional que muestren
técnicas de primeros auxilios y tratamientos básicos para enfermedades comunes. 27. Dios quiera que las acomodaciones hoteleras registren cifras históricas, pero se dará prioridad al
hospedaje con la población residente, especialmente con las comunidades más
necesitadas, ya sea en casas particulares o acampadas libres donde no solo haya
un beneficio económico inmediato para la población sino una posibilidad de
relación futura que nos acerque al principio ya expuesto de «donde comen dos comen tres». 28.
El intercambio de conocimientos médicos y espirituales es el punto central de la semana ritual. Organizado y
patrocinado como un evento turístico o como lo estaría un parque temático
dedicado al hombre antiguo y a las culturas perdidas, pero con el beneficio directo recayendo en la población
más necesitada y exigiendo con una sola voz a la comunidad internacional el
agua como bien fundamental, libre, accesible y gratuita para 800 millones de
personas.
💎
Un par de palabras más sobre los puntos 6 y 7 de la Nueva Propuesta de Cumbre Climática en los que se toca el tema central, dicen así:
«6. Por la misma razón por la que se prohíbe el comercio con la sangre, no debe permitirse el comercio con el agua, pues tan fundamental elemento es uno como lo es el otro y tan necesaria es para la vida una como la otra. El malgasto debe estar penalizado y su ausencia debe levantar el mismo nivel de alarma y de respuesta que un tiroteo en el centro de París. 7. Libre de toda especulación debe ser distribuida por todo el planeta como derecho fundamental de cada ser ya sea este vegetal, animal o mineral que no puede verse privado de ella, al igual que nadie puede verse privado de la sangre que corre por sus venas».
Como prohibir su comercio seguramente provoque taquicardias entre empresarios y embotelladores nos conformamos con que se distribuya libremente entre los 2.200 millones de personas que carecen de ella y que curiosamente la ONU no los considera pobres extremos ya que la cantidad de estos últimos la reduce a 800 millones de seres humanos. Y como sabemos que tal cosa supone un gasto enorme y que ningún empresario, político, banquero, sociedad financiera u organización internacional está dispuesto a afrontar, propongo que le pasen la factura al ciudadano medio del Norte Global, ese que ya no puede encender la calefacción en invierno o que se las ve y se las desea para encontrar un trabajo donde no le insulten, aunque también pueden darle un bocao a las pensiones de los abuelos, especialmente en las de aquellos que están solos y no han de ayudar a hijos o nietos, estoy seguro de que entenderán que los bancos, las empresas, los políticos y los organismos internacionales ya han hecho todo lo que han podido.
«El día mundial del retrete, que se lleva a cabo anualmente desde 2013, celebra la importancia de los inodoros y crea conciencia sobre los 3.600 millones de personas que viven sin acceso […] La temática de este año, titulada “Hacer visible lo invisible”, se centra en […] el riesgo de esparcir los excrementos humanos en ríos, lagos y suelos, contaminando así los recursos […] el mundo está muy lejos de cumplir la promesa del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 6.2: garantizar retretes seguros para todos de aquí a 2030».
www.un.org/es/observances/toilet-day
No quiero extenderme en el asunto, acabo de nombrar el segundo pero me centraré en el primer punto de las metas del objetivo 6 por el desarrollo sostenible que se ha propuesto la ONU para el 2030 y me morderé la lengua aunque tenga que arrancármela.
«1. De aquí a 2030, lograr el acceso universal y equitativo al agua potable a un precio asequible para todos».
¿Qué precio es ese?
¿Cómo lo van a pagar los pobres extremos?
Los pobres moderados, ¿tendrán algún tipo de rebaja o de oferta 3 por 2?
¿Crearán el Día Mundial del Agua de Regadío para concienciar?
¿A quién creen que hay que concienciar exactamente, a mí o mi banco?
Estas son solo algunas de las preguntas que las ensoñaciones de la ONU para el 2030 ni las conferencias COP responden.
En fin, uno ya está harto de ese particular sentido del humor que muestran los organismos que crea el Norte Global para tratar estos asuntos, capaz de afirmar que de 3.600 millones de personas sin acceso a un retrete haya solo 2.200 millones sin acceso al agua y considerar solo a 800 millones como pobres extremos por no tener un dólar diario en el bolsillo.
En el punto 13 de la Nueva Propuesta por el Modelo de Cumbre Climática se dice:
«13. La ayuda que necesitamos ha de venir de aquellos predican la compasión y el amor al prójimo como un valor espiritual por encima de todas las cosas. Líderes y representantes de las religiones mayoritarias han de unir esfuerzos en la lucha contra el hambre. Han de hablar alto y claro con una sola voz».
El cristianismo cuenta con 2.200 millones de creyentes. El Islam con unos 1.800 seguidores. Al hinduismo se le atribuyen 1.000 millones. El budismo cuenta con alrededor de 400 millones.
Sabemos que entre sus principios fundamentales se encuentran la compasión y el amor al prójimo, podemos decir sin equivocarnos que la limosna es el eje central de todas ellas y que se aplican a estos valores con dedicación, compromiso, sacrificio y buena intención.
Si completamos la cuenta, nos quedan unos 2.500 millones de personas que se pueden distribuir entre ateos, agnósticos, seguidores de religiones minoritarias o no saben no contestan, pero que entre sus principios se encuentran a menudo los mismos que predican las religiones mayoritarias, permitiéndonos decir, sin miedo de equivocarnos demasiado, que por caminos diferentes persiguen todos un mismo fin.
Parece pues, que solo es una cuestión de organización acabar con esta alucinación energética que arrastra a millones de seres humanos a la absoluta miseria.
Quizás deberíamos buscar nuevos líderes y nuevos participantes para las próximas conferencias climáticas… ¿No les parece?
Hay que decir que la conferencia es una herramienta útil cuando se expone un problema o un asunto ante un auditorio que o no lo conoce o que pretende conocer en mayor profundidad. En el caso del clima la conferencia es absurda porque ya todos sabemos lo que hay y ya todos hemos tomado nuestras posiciones, la conferencia queda como parte de un show donde el conferenciante interpreta su papel ante un público al que solo se le permite aplaudir. Este fenómeno se ha hecho tan habitual que ya casi nadie se pregunta cómo es que los palmeros de los políticos escuchan a su líder desde atrás, mirándole el culo, y no sentados delante.
En la COP27 se vio perfectamente en el discurso de Macrón, abogando por un fondo marino virgen mientras el grupo ecologista milieudefensie.nl se partía la cara con Shell para evitar perforaciones en el Waddenzee, pero sobre todo se vio en el discurso del Secretario General de las Naciones Unidas, que dijo cosas asombrosas:
«Estamos en una autopista hacia el infierno climático con el pie en el acelerador», advirtió Antonio Guterres utilizando la primera persona del plural para dejar claro que él también está sufriendo.
«La humanidad tiene que elegir: cooperar o perecer», dijo después el mártir, colgándole la responsabilidad de dicha elección a un sujeto abstracto y añadió, enfadado, «las dos economías más grandes, Estados Unidos y China, tienen una responsabilidad particular de unir esfuerzos para hacer realidad este pacto». Economías que ni siquiera se molestaron en aparentar interés.
Luego habló de un niño e instó a reflexionar sobre la hipotética pregunta que nos haría de mayor…, ya saben ustedes de qué va, no pienso teclear semejante soplapollez.
Habló de la guerra y de la sangre derramada, de resiliencia, de beneficios inesperados que deben repercutir en afectados, de que atentar contra el planeta es atentar contra los derechos humanos, «¡¡peleemos juntos y ganaremos!!», a punto estuvo de cantar una de Joan Báez, gracias a Dios no lo hizo, dijo, dijo, dijo, levantó el puño, pero no dijo cómo, y nadie le preguntó nada.
La conferencia y el discurso es una tradición que necesita el político para mantenerse en el foco y que debemos eliminar. Cuando se quiere solucionar un problema han sentarse las partes alrededor de una mesa, exponer argumentos y defenderlos con razones lógicas sin dejar nada para lo privado, a puerta cerrada y sin cámaras indiscretas. El público asistente debe exigir aclaraciones inmediatas y, al final, ha de haber un compromiso pactado que cumplir. Eso de «lo dejamos aquí porque no ha habido acuerdo» ya no se puede aceptar, sin sus consecuentes dimisiones, si es que queremos que algo cambie.




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