Los Tres Vipakas
Si reconocemos en el universo
dos fuerzas primordiales complementarias, Shakti
y Shiva, una de carácter femenino,
asociada a la luna, a la madre tierra y la otra de carácter masculino, asociado
al sol y al poder penetrante de la conciencia, de cuya interacción surgen las diez
mil cosas, y reconocemos, por otro lado, que la vida humana, animal y vegetal,
e incluso la molecular o atómica no son un reflejo, sino lo mismo que lo
observado a gran escala, resulta casi obligatorio trasladar esas dos fuerzas a
cualquier plano de la realidad en el que se presenten. Así pues, cuando
hablamos de veerya, en el ámbito
clínico, con relación a los efectos terapéuticos que producen los atributos
dominantes de las sustancias una vez digeridos por agni y asentados en el sistema, parece lógico dividirlos
primeramente en dos grupos: los que tienen veerya
sheeta o potencia fría, asociada al poder de Shakti y los que tienen veerya
ushna o potencia caliente asociados a Shiva,
ambos capaces de aplacar los excesos de su contrario para reencontrarse en ese
equilibrio imprescindible llamado salud, asunto que se ha de tener muy en
cuenta a la hora de hacer la comida.
Las sustancias que despiertan
la energía de Shakti se corresponden
con las de sabor dulce, amargo y astringente y las que despiertan la energía de
Shiva se corresponden con ácido,
salado y picante, dice la teoría apoyándose en que las cualidades y los efectos
que producen las sustancias no surgen espontáneamente sino que están siempre
presentes siguiendo la ley universal de causa y efecto. Sin embargo; los
sabores, antes de definir cuál de estas dos fuerzas elementales ha de
despertar, han pasado por el fuego de agni,
del cual solo sobreviven tres posibilidades: dulce, ácido y picante: Vipaka
dulce como resultado de la digestión de los sabores dulces y salados, con
el poder de aumentar la saliva, las secreciones alcalinas del estómago, o sea,
regenerando dhatus (especialmente shukra), aumentando kapha y favoreciendo la eliminación de residuos (anuloman de mala); vipaka ácido proveniente del sabor ácido que permanece igual,
aumentando la acidez y las secreciones biliares (aumento de pitta), reduciendo shukra dhatu y favoreciendo la expulsión de residuos, y, por
último, vipaka picante, producto de los sabores amargos, picantes y
astringentes, produciendo gas en el colon que a largo plazo se traduce en
sequedad, estreñimiento (aumento de vata
y efecto grahi), contrayendo tejidos
especialmente shukra dhatu.
Por lo tanto, en lugar de
recomendar una dieta que contenga los seis sabores, encuentro más sencillo a
efecto práctico recomendar una dieta que produzca uno o una combinación
adecuada de vipakas con relación al dosha predominante del paciente/cliente/interesado
o de uno mismo, y acceder a estos vipakas
a través de las posibilidades que ofrecen las diferentes combinaciones de
sabores y gunas, propios de los
productos de la zona y de la temporada que con un punto de aderezo de especias
terminen de orientar hacia el resultado deseado.



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